Seguro que, si tienes un acuario, habrá algunos tipos de peces que te gusten más que otros. Uno de ellos, puede ser el pez telescopio, uno de los peces más habituales que se colocan en los acuarios junto con las carpas. ¿Sabes cómo es?

El pez telescopio se caracteriza por tener unos ojos saltones y un cuerpo redondo. Es además un pez que tiene una doble aleta, haciendo que parezca que tenga varias a la vez.

Ahora bien, requiere de unos cuidados especiales como son:
  • No ponerlo a la luz directa. Debido a que tiene los ojos saltones, el pez telescopio es muy sensible a la luz y, aparte de tener mala vista, puede sufrir una micosis ocular que afectaría a su estado de salud.
  • No soporta los cambios de temperatura. De hecho, un cambio de temperatura para este pez podría ser mortal, como también lo sería si la temperatura es muy baja. De ahí que, cuando se tiene, hay que controlar muy bien el agua para mantenerla siempre a una temperatura constante.
  • No nada mucho. Aunque tenga aletas de sobra, lo cierto es que el pez telescopio tiene limitado lo que es nadar con lo cual, si los filtros del acuario tienen mucha potencia, eso hará que se canse mucho de mantenerse nadando.
  • No coloques objetos puntiagudos. Más que nada por lo que te hemos comentado antes, que es un pez un poco cegato y al final acabará haciéndose daño.
  • Come varias veces al día. Esto es debido a que el estómago del pez telescopio solo admite una cierta cantidad (y no toda la que debería tomar al día) con lo cual, hay que darle de comer varias veces al día.