Cuando se estudia veterinaria, conoces muchas enfermedades que los animales pueden tener a lo largo de sus vidas. Algunas, es casi imposible que se vean en algún animal, porque son prácticamente desconocidas, pero ahí están.

Entre las muchas enfermedades que se estudian en veterinaria, una de ellas es la llamada “miasis”, ¿sabes lo que es? Nosotros te lo explicamos.

La miasis suele producirse en perros y se puede desarrollar en los animales abandonados o que tienen unas condiciones higiénicas pésimas. Otro nombre por el que se le conoce es “bichera” y se caracteriza porque se produce una infestación en heridas u orificios del perro.

Lo que ocurre con esta enfermedad es que las moscas (del género Diptera) depositan los huevos en los perros y, cuando nacen las larvas, se van “alimentando” del tejido muerto del animal de tal manera que va perdiendo su salud porque, literalmente, se lo van comiendo las larvas. Estas larvas, si solo se comieran las zonas muertas del animal, no harían tanto daño pero, al mismo tiempo que hacen esos, producen una enzima que se encarga de dañar la piel (para que se vaya muriendo) de tal forma que es como si se lo comieran vivo.

Existen distintos tipos de miasis según donde se desarrollen las larvas. Así, tendrías miasis ocular, miasis nasal, miasis vaginal, etc.

En cuanto al tratamiento, la persona indicada para ponerlo es un veterinario. En general, la actuación que llevará a cabo empezará por una limpieza de la zona:
  • Limpiar la zona. Lo primero que se hace es limpiar la zona donde se ha producido la miasis para poder ver cuál es el estado de la piel y cómo se puede ayudar al perro. Para ello, se puede utilizar suero fisiológico o agua, dependiendo de que la zona sea mayor o menor, o de lo que se disponga.
  • Quitar las larvas. Una vez se lava la zona, lo más normal es que estén al descubierto las larvas que se están “comiendo” al animal. Ahora, con unas pinzas, hay que ir extrayendo los gusanos. Dependiendo de cuántos tenga, se tardará más o menos pero es mejor hacer esto que no frotar la piel dañada del animal porque, además, estará muy sensible. Hay que tener cuidado ya que, algunas larvas, se aferran al animal y por tanto puede dolerle cuando se las “arranca de esa zona”.
  • Desinfectar. Una vez ha quedado todo limpio, es hora de desinfectar bien la piel para intentar que se recupere. También se suelen aplicar antibióticos locales y productos específicos para tratar esta enfermedad y poder recuperar la piel que ha perdido. En caso de que no se trate bien la miasis, bien porque han quedado larvas o porque se repite el contagio, el animal podría tener una infección mayor y poner en riesgo la vida del perro.
Como ves, se trata de una enfermedad grave que no hay que tratar a la ligera porque hablamos de un problema que puede poner en riesgo la salud del perro y además hacer que tenga un sufrimiento que no se merece. Ante cualquier síntoma, es mejor llevarlo al veterinario y que lo revise.