Hay personas que prefieren un perro a un gato. Otras que quieren mejor un gato frente a un perro. Y otras a las que les da igual. Sin embargo, casi siempre tienen más relación con un animal o con otro. Y eso es lo que se ha visto en un estudio sobre la personalidad de cada persona.

Según este estudio, la elección de un perro o un gato define los rasgos psíquicos de esa persona de tal modo que:
  • En el caso de personas que quieren un perro determinan que son personas extrovertidas, sociables, seguras de sí mismas y que se arriesgan en la vida.
  • En el caso de personas que quieren un gato, las definen como ansiosas, neuróticas, creativas y aventureras.
Por supuesto, al parecer lo que llevaron a cabo fue un estudio basándose en pruebas de preguntas, el “modelo de los cinco grandes” que analiza la personalidad de la persona a través de cinco factores: extraversión, apertura a la experiencia o al cambio, amabilidad o afabilidad, responsabilidad e inestabilidad emocional.

En base a esto, junto con el tipo de mascota que tenía cada participante de la investigación, así como la responsabilidad que ejercían en el cuidado del mismo, salieron estos resultados que llaman mucho la atención.

Ahora te toca a ti ver si realmente te sientes reflejado o no en estas conclusiones del estudio. Eso sí, ten en cuenta que es un estudio y que, aunque se pueda decir todo eso de una persona con un perro o un gato, lo cierto es que no tiene por qué ser así siempre, hay muchos que estarían fuera de esa “norma”.