Hay ocasiones en las que, cuando una persona es vegetariana, quiere que también sus mascotas lo sean. El problema estriba en el hecho de que no todos los animales, y concretamente los perros que son más carnívoros, pueden serlo. Sin embargo, no podemos decir que sea imposible y por eso hoy te vamos a hablar de cuáles son las pautas a seguir para conseguir que un perro se convierta en vegetariano.

Lo primero que hay que hacer cuando quieres que tu perro se vuelva vegetariano es contar con la información y ayuda de tu propio veterinario. Será él quien te pueda ayudar a conocer las necesidades nutricionales que va a tener tu perro pero también a dar la última opinión acerca de si es una buena idea que tu perro se convierta en vegetariano o no. Ten en cuenta que la dieta de un perro se basa en la carne y quitársela puede no ser lo más recomendable.

Es cierto que los vegetales no están prohibidos para los perros y que pueden tener muchos beneficios a la hora de su alimentación. Ahora bien, hay que proporcionarle todos los nutrientes para que su cuerpo funcione de manera correcta.

Otro punto importante para convertir a tu perro en vegetariano es el hecho de que no puedes hacerlo de la noche a la mañana. Necesitas que se vaya acostumbrando y, para ello, lo mejor es que el animal vaya poco a poco, introduciendo los vegetales en su dieta de manera gradual. Esto es igual que cuando se le cambia de pienso, que vas introduciendo en diferentes medidas el nuevo pienso.

Esto además es algo bueno porque, con ello, vas a saber si tu animal tolera de manera adecuada los vegetales o, por el contrario, hay alguna reacción. Eso sí, prepárate para armarte de paciencia porque es muy probable de que, al principio, no quiera comerlo y eso provocará que esté varios días sin comer. Si ves que son demasiados, tendrás que acabar desistiendo por el bien de tu mascota.

En cualquier caso, si ves que come, tendrás que revisar que no vomita, que no tiene diarrea, que sigue manteniendo su energía, etc. para cerciorarte de su estado de salud (algo muy importante para continuar con esa dieta). En el momento en que aparezcan estos síntomas, u otros, y que no desaparezcan, habrá que revisar si la alimentación es la más adecuada o no.

Finalmente, tendrás que decidir si lo que le vas a dar es pienso vegetariano (que lo hay) o prepararás su propia comida. En ambos casos debes saber que puede no salirte barato; si te vas a piensos demasiado baratos, la calidad no será la adecuada y la salud de tu mascota, aunque hayas intentado que sea buena, no lo será.

Así que ahora toca pensar bien si realmente merece la pena que tu mascota se vuelva vegetariana o está bien que siga con la alimentación que lleva hasta ahora. De hecho, solo cuando la salud de un perro está mal, los veterinarios optan por el cambio de alimentación, mientras tanto no.